Aún quedan cuatro meses, pero ya empezamos a recibir las primeras noticias sobre la 43ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Sitges 2010. Pronto tendrá lugar la primera rueda de prensa oficial del Festival dónde se dará a conocer un avance de la programación (si no me falla la memoria suele ser a mediados de julio), pero mientras tanto ya podemos conocer algún dato, como por ejemplo que el Festival incluirá en la Sección Oficial Fantàstic la premiere española de la película que resultó ganadora de la Palma de Oro en la última edición del Festival de Cannes.
Se trata de una cinta tailandesa de título difícil : Uncle Boonmee who can recall his past lives del director independiente de nombre impronunciable Apichatpong Weerasethakul.

Uncle Boonmee… se centra en los últimos días de vida del personaje del mismo nombre que el título, quien junto al fantasma de su esposa y a su hijo reencarnado en forma animal se dedica a repasar todas sus vidas pasadas, las cuales puede rememorar a la perfección, mientras reflexiona sobre las causas de su enfermedad.
Según la nota de prensa distribuida por el Festival Uncle Boonmee… no sólo “descubre una nueva concepción del cine fantástico” sino también “una dimensión del arte cinematográfico como expresión multimediática para descifrar una realidad compleja, donde conviven leyendas y realidades, drama y parodia, vida y muerte, historia y mitología”. Por otro lado, Apichatpong, además de ser un director numerosamente premiado en Cannes (Premio del Jurado en 2004 por Tropical Malady y Premio Un certain regard en 2002 por Syndromes and a Century) es un director bastante polémico por trabajar fuera de los confines de la estricta industria fílmica de su país y por su preferencia por estructuras narrativas poco convencionales y el empleo de actores no profesionales. La verdad es que con estas credenciales no sólo parece que la cinta contiene todos los elementos necesarios para proyectarse en este festival, sino que además puede ser muy interesante prestarle un poco de atención y acercarse a verla.
El Festival ya descubrió en 2004 al director tailandés proyectando otra de sus películas Tropical Malady en la sección Seven Chances.

Probablemente no exista un marco más adecuado para reflexionar sobre la soledad y el aislamiento que el duro invierno sueco en un frío suburbio de Estocolmo, pero ¿a quien se le ocurriría utilizar una historia sobrenatural de vampiros para ello? pues a 
Desde la magistral Ghost in the Shell 2: Innocence (2004), no habíamos tenido el placer de disfrutar en las pantallas de nuestro país de ningún otro trabajo del genial 