Empecemos por las fechas, este año el festival se celebrará del 2 al 12 de octubre (ya saebis lo que toca: sacad el calendario y el rotulador rojo). Como viene siendo habitual, el festival homenajeará un film clásico de género fantástico; este año le ha tocado a Alien, de Ridley Scott, pues se cumple el 30 aniversario de su estreno. Como homenaje a este clásico de la ciencia ficción-terror, a parte de ser la imagen inspiradora del cartel de este año, se proyectará en pantalla grande el montaje preferido de Scott y el espacio Brigadoon dedicará una sección, bajo el nombre de After Alien, a la proyección de filmes inéditos que fueron inspirados por esta película.
La Inuaguración del festival llegará este año de la mano del tándem que forman Jaume Balagueró y Paco Plaza con el preestreno de [REC]2. Ambos directortes ya eligieron Sitges como escenario para el estreno de su mayor éxito hasta la fecha, [REC]. Este año regresan en una privilegiada, y por otro lado merecida, posición; la de dar el pistoletazo de salida al festival.
La Sección OFICIAL FANTÀSTIC incluirá, como siempre, las novedades más esperadas del año y contará con la presencia, cinematográficamente hablando, de algunos directores ya habituales del festival: Es el caso de Park Chan-Wook, que fiel a su promesa, nos traerá su particular visión del mito vampírico con Thirst. Otro habitual del festival y de esta sección, es el incalificable Takashi Miike que nos traerá esta edición dos filmes; Yatterman, adpatación de un comic homónimo que ha causo furor en las taquillas japonesas, y Crows II, continuación de Crows, que este año se presenta fuera de concurso. Otros títulos destacados por la expectación de la que vienen acompañados son Grace de Paul Solet; Kinatay de Brillante Mendoza y Premio a la Mejor Dirección en Cannes; Kynodontas, de Giorgios Lathinos, también premiada en Cannes; Surrogates, de Jonathan Mostow y protagonizada por Bruce Willis, aunque fuera de concurso, y Moon, de Duncan Jones, reciente ganadora del Festival Internacional de Cine de Edimburgo y una de mis apuestas para este año. Por la parte europea destaca The Countess, de Julie Delpy, un regreso al mito de la Condesa Drácula.
El cine de factoria propia estará representado por Orphan, producción norteamericana con niña inquietante protagonista del director Jaume Collet Serra e Ingrid de Eduard Cortés, un film ambientado en las redes sociales de moda y que dicen está llmada a convertirse en película de culto instantáneo del cine fantástico europeo.
El cine de Animación también tendrá un hueco en esta sección con la proyección de Metropia de Tarik Saleh, una distopía futurista con una estética interesante. Lee el resto de esta entrada »
Como cada año, el pasado mes de julio, la organización del Festival Internacional de Cinema Fantàstic a Catalunya, presentó su avance de programación y las primeras noticias del Festival. Pero eso, será materia para otra entrada, ahora lo que me gustaría es destacar un hecho que me parece no solo relevante, sino fundamental, y es que el festival ha recuperado la palabra FANTÀSTIC en su denominación. Ya no estamos, como en años anteriores, ante el Festival Internacional de Cinema a Catalunya, sino ante el Festival Internacional de Cinema FANTÀSTIC a Catalunya. Puede que a muchos esto les parezca un leve matiz, pero para muchos otros que llevamos siguiendo el festival ya hace años (14 años en mi caso), es profundamente significativo, además de un motivo de alegría y orgullo. Este hecho no es más que una confirmación de una promesa que el Director del Festival, Angel Sala, ha venido haciéndonos año tras año desde que lidera el festival: la apuesta, cada vez más firme y valiente, por el cine fantástico. Como muchos sabréis, el cine fantástico y de terror constituyeron el primer germen del festival, cuando entoces se llamaba Setmana Internacional del cinema fantàstic de Terror y no era más que el sueño de un puñado de estudiantes de cine. Posteriormente ya adquirió carácter de festival y pasó a llamarse Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges. Años después (muchos años después), el Festival decidió abrirse a otros géneros, para poder crecer e internacionalizarse aún más. Fue entonces cuando cambió su nombre por el de Festival Internacional de Cinema a Catalunya. Este cambio no fue bien entendido ni bien recibido por muchos (entre los que también me cuento), pues el festival relegó, de manera equivocada a mi modo de ver, el género fantástico a un segundo plano mientras luchaba por dar cabida a un cine más comercial, pero también a un cine más de autor y sobretodo europeo. No obstante la organización del festival pareció reconocer su pequeño error (pequeño porque supo enmendar y corregir) y volvió a apostar por el género fantástico y de terror, contribuyendo a la difusión del género y a la apertura de éste dentro de nuestro país, dónde aunque aún queda trayectoría por recorrer, ahí tenemos a Balagueró, a Bayona, a Vigalondo (Nacho) y hasta a Amenábar. Por ello este aparentemente simple cambio de nombre, no es únicamente la constatación de un hecho, es una potente afirmación, una firme apuesta y un reconocimiento para los fans del festival. Enhorabuena.
Hace ya por lo menos cuatro o cinco años, ví un corto portugués sobre zombies en el Festival de Sitges que me gustó muchísimo: por lo bien hecho que estaba (se notaba que había pasta a pesar de ser un corto), por su humor, por el carisma de su protagonista… y tenía un poco de todo: violencia, sexo, humor, amor y bastantes escenas creadas para puro uso y disfrute de los fans del género. Durante un tiempo intenté encontrarlo, pero no fue posible. Hoy lo he encontrado en Youtube. El corto se llama I’ll see you in my Dreams, es del año 2003 y está dirigido curiosamente por un director y guionista español, Miguel Ángel Vivas. Este corto ganó el GOLD (medalla de oro al mejor cortometraje) en el Festival Internacional FANTASIA 2004 y el MELIES DE PLATA al mejor corto europeo en FANTASPORTO 2004. Es una lástima que no haya tenido una mayor difusón. En cualquier caso, aquí os lo dejo para vuestro disfrute, espero que os guste:
Aviso para navegantes: hoy llega a nuestras pantallas The Fall (aquí titulada The Fall. El sueño de Alexandria), la película ganadora del Festival de Sitges de 2007. Un año ha tardado en llegar a las salas comerciales de nuestro país, dos años desde que fue rodada (2006). Ha sido una larga espera pero os aseguro que merece la pena. Ya os hablé anteriormente de esta película y de lo mucho que me había gustado por eso, quiero recomendaros que vayais a verla. The Fall, es una película difícil de vender por muchas razones: no es una película comercial al uso, no cuenta con un reparto excesivamente famoso, es una coproducción indobritánica-americana,… sin embargo The Fall es una maravillosa fábula como se hacen ya pocas y todo un espectáculo para los sentidos.
Su director, Tarsem Singh, ya impactó con la potencia visual de su anterior filme, The cell, por mucho que argumentalmente no acabará de funcionar (probablemente la elección de Jennifer López como protagonista principal también tuvo algo que ver) y con uno de los vídeos más famosos de la historia de la música; el Losing my Religion de R.E.M.
The Fall, probablemente pasará sin mucha pena ni gloria por las pantallas de nuestros cines, relegada a pequeñas salas y, lamentablemente, le auguro una breve vida en pantalla grande. No obstante estoy convencida de que, pasado el tiempo, se convertirá en una pequeña joya que todo cinéfilo que se precie querrá tener en su videoteca particular.
Id a verla, y si os gusta, recordad que os la recomendé; si no os gusta, volved a pasar por aquí y comentadlo.
Desde la magistral Ghost in the Shell 2: Innocence (2004), no habíamos tenido el placer de disfrutar en las pantallas de nuestro país de ningún otro trabajo del genial Mamoru Oshii. The Sky Crawlers llegó a las pantallas del pasado Festival de Sitges donde cosechó tres premios (Premio de la Crítica Jose Luís Guarnier, premio a la Mejor Banda Sonora y el Premio del Jurat Jove) tras haber pasado por el Festival de Toronto y haber recibido el premio Future Film Festival Digital Award en la reciente edición de la Biennale de Venecia.
The Sky Crawlers es la adaptación al anime de la novela homónima de Hiroshi Mori, la cual forma parte de una serie de cinco libros que cuentan con un gran seguimiento entre la juventud japonesa.
La acción transcurre en un retrofuturo alternativo en el cual reina la paz y la guerra ha sido convertida en producto de consumo. Las guerras ya no suceden entre países, sino que los diferentes bandos los conforman empresas bélicas, las batallas se libran siempre en el aire y son retransmitidas por televisión de la misma manera que podría retransmitirse un partido de fútbol al tiempo que los ciudadanos apoyan a un bando u otro de la misma manera que apoyarían a su equipo. La guerra se ha convertido en un entretenimiento en época de paz para hacer sostenible esta situación de paz mundial. Para librar estas batallas aéreas se cuenta con pilotos de gran habilidad, los llamados Kildren, humanos genéticamente modificados para permanecer siempre en un estado de eterna adolescencia. La historia se centra en uno de esos llamados Kildren que llega a una de las bases bélicas para sustituir a otro piloto aparentemente desaparecido en combate.
Oshii combina con gran maestría la animación tradicional bidimesional -reservada para personajes y paisajes- de colores suaves y trazo delicado, con una potente y muy realista animación 3D, aplicada en este caso a los aviones y las batallas aéreas. Respecto a estas últimas, podrían muy bien ser, hasta la fecha, las mejores escenas de batallas aeronavales jamás rodadas. Acompañadas de un potente sistema de sonido, los giros de cámara y los cambios de punto de vista de una nave a otra y de un piloto a otro, dotan de tal realismo a las escenas que casi olvidamos que lo que estamos viendo es una película de animación. Sin embargo, el dinamismo de estas escenas contrasta fuertemente con el ritmo pausado de la historia cuando ésta transcurre en tierra firme. La vida de los protagonistas fuera del campo de batalla pasa de manera lenta y pausada, casi como un reflejo de la propia naturaleza de los Kildren, destinados a permanecer siempre iguales, a no cambiar nunca. A este lento devenir contribuye también el hermetismo de los protagonistas, parcos en palabras, misteriosos y de aire melancólico (¿podría ser que se tratara de una alegoría de la juventud que ha perdido toda esperanza?). Es quizás en este punto dónde la película “pincha” un poco, ya que en ocasiones tenemos la sensación de que no ocurre nada, un riesgo nada desdeñable para una película de dos horas de duración (121 minutos). La historia, por otra parte, incide demasiado en la relación que se establece entre el piloto protagonista y la directora de la base, sin apenas profundizar en los otros temas que apunta (la manipulación genética, el hecho de que la guerra produzca un beneficio económico,…), aunque quizá esto no sea del todo culpa de Oshi, ya que la novela, aunque fue la primera en publicarse de la serie, fue ideada para ser publicada en último lugar. A pesar de todo ello, es una película que los amantes del anime no deberían dejar escapar, aunque nos deje con ganas de más.
Por último, me gustaría mencionar el gran acierto que ha supuesto el contar con el maestro Kenji Kawai para la banda sonora; el tema principal, bellísimo, es sin duda el envoltorio perfecto para esta delicada joya.
Ficha Técnica:
Sukai Korara. The Sky Crawlers. 2008. Japón. 121 min. Director: Mamoru Oshii. Intérpretes: Rinku Kikuchi, Chiaky Kuriyama, Shosuke Tanihara.